viernes, 3 de abril de 2009

The philosophical journal of jubilation

           

          

Yo me levanto por la mañana y me doy un baño y me perfumo, me como un buen desayuno, y no hago más na, después yo leo la prensa, leo hasta las esquelas, o me pongo a ver novela, y no hago más na y a la hora de las doce me como un buen almuerzo, de arroz con habichuelas y carne guisada y no hago más na y después me voy a la cama, a dormir una siestita, a veces duermo dos horas, a veces es más. Después de un buen café, me fumo un cigarrillo y cojo mi guitarra y me pongo a cantar. A la hora de la comida, que prepara mi mujer, me jalo un bistec con papas fritas, y mil cosas más, y no hago más na. Luego me voy al balcón, cual si fuera mi gran patrón, a mecerme en la butaca o a platicar con mi parienta, y cando me se pega el sueño enseguida me voy a acostar, y no hago más na, y no hago más na.

Que bueno es vivir así, comiendo y sin trabajar, que bueno es vivir la vida durmiendo y no haciendo na…, porque recibo pensión por loco y yo de loco yo no tengo na.

                                 

No hay comentarios:

Publicar un comentario